Todo aventurero que se lance a explorar mares desconocidos necesita siempre alguna que otra carta de navegación que nos avise de los peligros ocultos, escondidos a la vista, que encierra cualquier travesía. Sin ella, sólo contamos con lo que nos han contado, hemos oído alguna vez, y nuestro instinto. Un instinto que quizá no sea el más apropiado para sobrevivir a la naturaleza de esa bestia que llamamos Mercados, y que nada tiene que ver con los desafíos a los que como especie hemos tenido que responder durante miles de años y para los que estamos configurados psicológicamente. Un aprendizaje constante se vuelve entonces imperativo si queremos sobrevivir.
En el Análisis Técnico, como en cualquier otro tema, podemos encontrar muchas de esas cartas de navegación, o bibliografía, que nos guiará en tan complicada aventura. En realidad lo difícil es seleccionar con qué libros, hay cientos dedicados al tema, vamos a empezar a construir nuestra particular biblioteca. Una biblioteca que, en última instancia, se convertirá en nuestra particular Academia Militar, donde aprenderemos mejor o peor a batirnos en el campo de batalla.
Toda selección es forzosamente arbitraria y sesgada por la trayectoria y preferencias de cada uno. Aquí pues vamos a analizar los que desde nuestro punto de vista son las auténticas “biblias” del Análisis Técnico, y que consideramos todo interesado seriamente en el Análisis Técnico debería por lo menos leer alguna vez:
ANÁLISIS TÉCNICO DE LOS MERCADOS FINANCIEROS, de John Murphy
El cariñosamente llamado “Murphy” entre la comunidad de analistas técnicos, podría decirse que ha sentado las bases de varias generaciones de analistas.
Si queremos investigar o trabajar en un campo en concreto, necesitamos conocer su vocabulario con precisión. En este sentido, el “Murphy” es la colección más extensa y popular de conceptos y distintas aproximaciones al Análisis Técnico. Una obra imprescindible para acceder luego a otras más sofisticadas que dan por supuestos los conceptos básicos que hemos ido comentando aquí en entradas anteriores.
Es un libro escrito con carácter enciclopédico. No para leerlo desde el principio al final (a no ser que lo necesitemos para algún examen), sino más bien como consulta para saber a qué nos referimos exactamente cuando usamos términos como “tendencia” o MACD, por ejemplo. Lo bueno del libro es que difícilmente se nos quedará algo sin conocer tras pasar a través de sus páginas, sentando una base sólida para posteriores lecturas o derivaciones.
GETTING STARTED IN TECHNICAL ANALYSIS, de Jack Schwager
El segundo de ellos, de Jack Schwager (quién más tarde se hizo famoso entrevistando a los mejores gestores de cada década, desde los años ’80, en una serie de libros que son imprescindibles para cualquier inversor), se podría traducir por “Empezando con el Análisis Técnico”. Desgraciadamente todavía ninguna editorial se ha atrevido a lanzar una edición traducida al español. En cualquier caso, podríamos decir que en este caso no es imprescindible dominar la lengua de Shakespeare, pues el libro está estructurado de una manera muy especial y útil. Veamos por qué.
El libro de Schwager muestra en cada página un gráfico, donde se resaltan ciertas figuras o indicadores técnicos como los que hemos visto aquí en entradas anteriores. Se reta entonces al lector a lanzar una hipótesis, siempre basada en argumentos del Análisis Técnicos, sobre la futura evolución del gráfico (chart).
La futura evolución del chart aparece en la página siguiente, de tal forma que nos sea más difícil “hacer trampas” y contemplar el gráfico como si de la realidad se tratase (en la realidad no podemos “ver” nunca el futuro pasando de página). Con la ventaja de que con sólo pasar una página, tendremos contestación a nuestras proyecciones sobre el futuro.
Esta manera de proceder se revela como altamente didáctica, en el sentido de que no sólo podremos “medir” nuestra capacidad de predicción, sino también aprender sobre qué figuras o indicadores tener más en cuenta según qué circunstancias de mercado. Leyendo y exprimiendo el libro a conciencia, podemos condensar y aprender sobre Análisis Técnico en poco tiempo lo que nos costaría años de experiencia y mucho dinero si lo hacemos con inversiones directas en el mercado.
El propio Schwager nos anima a seguir realizando su tipo de ejercicio con gráficos “del pasado”. Esto es, gráficos por ejemplo de periódicos antiguos o directamente configurados por nosotros mismos con la ayuda de algún software de graficación como el VisualChart. Detenernos unos instantes, aplicar nuestros conocimientos sobre el gráfico, y después recibir el feedback directo de lo que ocurrió en realidad después, es sin duda una de las mejores maneras de seguir aprendiendo sobre Análisis Técnico.
Podríamos incluir muchos otros libros en esta selección tan breve, pero hemos decidido dejarlo sólo en dos porque hay mucha redundancia en el mundo del Análisis Técnico. Casi todos los libros vuelven a explicar los mismos conceptos una y otra vez, por lo que tras una media docena de libros bien digeridos, ya todos nos parecerán iguales.
Ahora bien, que nadie piense que dominar el Análisis Técnico le va a resultar tarea sencilla o de un fin de semana. Nadie piensa que puede hacerse mecánico de coches u oftalmólogo “en sus ratos libres”. ¿Por qué se piensa pues que en cuanto se trata de gestionar nuestro dinero, podemos convertirnos en profesionales capacitados con lo que podamos aprender en un par de fines de semana libres?
Al que se inicia en el Análisis Técnico, como en cualquier otra disciplina, le espera un gran esfuerzo por el camino. Un esfuerzo que sin duda vale la pena. No sólo para mejorar la gestión de nuestros propios ahorros, sino porque, como decía el gran especulador Jesse Livermore, los mercados interpretan su propia música y el simple placer de poder escucharla es muchas veces la mayor recompensa.
